Por qué el esquema estándar no sirve tal cual

Toda la literatura de recordatorios está escrita pensando en agendas médicas: turnos sacados con semanas o meses de anticipación, donde el problema es que la cita se borró de la memoria. En peluquería y estética la anticipación es de días, a veces de horas, y la memoria no es el problema.

Lo que falla acá es otra cosa. La clienta sabe perfectamente que tenía turno el jueves a las cuatro; lo que pasó es que le surgió algo, y avisar le da vergüenza porque conoce a la persona que la atiende. Es una ausencia por incomodidad social, no por olvido.

Y hay un detalle propio del rubro que cambia el cálculo: buena parte del ingreso está en servicios largos. Un color con mechas ocupa tres horas de una cabina y de una persona. Ese hueco, cuando se abre, no lo llena un corte de veinte minutos.

Los cuatro servicios y su ausentismo

Ordenados por lo que cuesta el hueco, no por frecuencia.

ServicioDuración típicaQué tan fácil se rellena el hueco
Color con mechas2 a 3 horasMuy difícil: hace falta alguien con esas horas libres, avisado con anticipación
Tratamiento facial1 a 1,5 horasDifícil: cabina ocupada y producto ya preparado
Manicura45 minutosFácil: hay demanda espontánea
Corte30 minutosMuy fácil: se llena con quien pasa por la puerta

Fuente: Duraciones y facilidad de reemplazo según la operación corriente de salones chicos. Observación del rubro, no medición con muestra.

La primera fila es donde hay que concentrar todo el esfuerzo. Una ausencia en un color cuesta más que cinco ausencias en cortes, y sin embargo casi todos los salones tratan los dos turnos igual.

El esquema que sí funciona en este rubro

Tres cambios sobre el estándar, en orden de rendimiento.

  1. 1

    Seña para los servicios largos, y solo para esos

    Un monto chico, cobrado al reservar, que se descuenta del total. No es para castigar: es para que reservar un color tenga un costo simbólico y por lo tanto se piense.

    Pedir seña para un corte de treinta minutos ahuyenta clientes y no protege nada. La distinción por tipo de servicio es lo que hace que la política se acepte.

  2. 2

    El aviso dos días antes, no tres

    Con la anticipación típica del rubro, el mensaje de tres días muchas veces cae antes de que la clienta haya sacado el turno o justo cuando lo sacó.

    Dos días antes más la mañana del día funciona mejor acá que el esquema médico de tres.

  3. 3

    Hacé que avisar sea más fácil que no venir

    Un mensaje con dos opciones claras — confirmo, necesito moverlo — le da a la clienta una salida que no requiere llamar ni explicarse.

    Este es el cambio que más ausencias convierte en cancelaciones avisadas, que es exactamente lo que buscás.

Ninguno de los tres requiere cambiar de sistema. El primero requiere una decisión comercial; los otros dos, quince minutos por semana.

Antes de implementar la seña

Cinco cosas para definir por escrito, porque la seña genera preguntas y conviene tener las respuestas listas.

  • Qué servicios la requieren y desde qué duraciónUna hora y media suele ser el corte natural. Debajo de eso, no vale la fricción.
  • Qué pasa si la clienta cancela con tiempoLo razonable es devolverla o dejarla a cuenta si avisa con 24 horas. Sin esa regla, la seña se percibe como trampa.
  • Qué pasa si la que cancela sos vosDevolución completa e inmediata, sin que haya que pedirla. Es lo que hace que la política se lea como justa.
  • Cómo se cobraTransferencia o enlace de pago. Si requiere ir al local, el remedio es peor que la enfermedad.
  • Cómo se le explica a una clienta de añosUna frase, sin disculpas: "desde este mes pedimos seña para los servicios de más de una hora". Explicar de más invita a negociar.

La segunda y la tercera son las que deciden si la clientela la acepta. La política sin ellas se lee como recaudación.

Objeciones del rubro

Si pido seña, pierdo clientas.
Perdés algunas y es honesto decirlo. Lo que suele pasar es que las que se van son las que faltaban, y el ingreso neto sube aunque el número de reservas baje. Aun así, si tu salón está empezando y necesitás volumen, la seña puede esperar: aplicá primero los otros dos cambios.
Mis clientas me avisan por Instagram.
Y ese es exactamente el problema: el aviso llega a un lugar que nadie mira con la agenda abierta. No hace falta prohibirlo, hace falta que exista un canal donde avisar sea igual de fácil y donde el aviso quede al lado del turno. Si la respuesta a un mensaje directo tarda cuatro horas, la clienta va a seguir usando el canal que le contesta.
Es un rubro de relación personal, los mensajes automáticos lo arruinan.
La relación personal está en la silla, no en el recordatorio. Un mensaje que dice la hora y la dirección no compite con nada; lo que sí arruina la relación es la conversación incómoda cuando alguien no vino y hay que decidir si se le cobra.

El hueco de tres horas, ofrecido a tiempo

Cuando se libera un color, hay entre dos y tres personas que lo tomarían. El problema es enterarse y avisarles a tiempo.

Entrar a la lista